Los incendios de matas son la manera que tiene la naturaleza de limpiar la casa. Queman la madera muerta y el exceso de maleza del bosque. En realidad, estos incendios benefician la vida salvaje. Controlan las malezas, eliminan muchos insectos que causan plagas y despejan áreas para dar lugar a que crezcan árboles nuevos.
Cuando los incendios salvajes quedan fuera de control, causan enormes pérdidas: árboles, hábitat de vida silvestre, hogares y, posiblemente, vidas. Si bien la Florida es la capital del mundo en impactos de rayos, la mayoría de los incendios salvajes que se producen en la actualidad son iniciados por el hombre. Los bomberos y guardabosques altamente capacitados en incendios de la División de Bosques están bien equipados para combatir los incendios salvados en donde ocurran.
Los incendios hacen bien y mal al mismo tiempo. La mayoría de los animales pueden escapar a los incendios. Algunos, incluso, se benefician con los incendios amigos. Cuando se desata el fuego, los animales se van como pueden. Los venados, zorros, osos y panteras son buenos corredores. Las ratas, ratones, topos, serpientes, lagartos y tortugas abandonan el bosque o se desplazan subterráneamente. Las aves emigran. Después del incendio comienza el crecimiento nuevamente, pues las plantas nativas regresan y los árboles se vuelven a plantar con éxito. Las aves y los animales siempre regresan.